Ármate de valores y alcanza el éxito

Alejandra Cardona

Tagged: , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Cuando abundan las noticias de guatemaltecos corruptos, delincuentes, falsos, mediocres y haraganes nos preguntamos ¿dónde están los buenos? Acaso ¿eres tú ese ciudadano ejemplar?

 

Vivir con valores va más allá de ser educado, algunos valores como la ambición, el esfuerzo, el heroísmo o la prosperidad¹, nos llevan automáticamente a convertirnos en personas valerosas y de éxito.

“Cuando más me ha tocado ser positiva es a partir de que soy mamá”.

En nuestra primera edición impresa destacamos a personajes como Tuti Furlán, Jimmy Morales, Isabel Tejada, Juan Carlos Plata, Norma Cruz, Malín y Walter de la Cruz como guatemaltecos cuyos valores les han permitido alcanzar un alto nivel profesional y personal. Pero estamos seguros de que existen muchos otros guatemaltecos anónimos cuyo estilo de vida les ha llevado a saborear el éxito. Sin embargo, estos ciudadanos no constituyen a mayoría.

Es por ello que en la sociedad se ha hecho necesario iniciar proyectos que fomenten los valores morales, como la Escuela de Valores de la Universidad del Istmo, dirigida por Rita de Pérez, o la organización no gubernamental Yo asumo.

“Desde nuestra percepción, hay interés en volver a educar en valores. Al diseñar la maestría creímos que el perfil de nuestros estudiantes serían docentes, pero hemos trabajado programas con personal de la Superintendencia de Bancos, de la Municipalidad de Guatemala, alcaldes de otros municipios, instituciones escolares, decanos de otras universidades, representantes de organizaciones no gubernamentales, el director del Centro Médico, personal de Recursos Humanos de empresas como Coca Cola, Pepsi Cola y Cementos Progreso, personas que se dedican a la capacitación de recurso humano, abogados, dentistas, ingenieros y arquitectos, entre una gran variedad”, explica De Pérez

Por su parte, con un enfoque más juvenil, la organización Yo Asumo ha retado a los y las guatemaltecas a comprometerse con el país al asumir inicialmente cinco valores: puntualidad, orden, limpieza, cortesía/responsabilidad y excelencia en el trabajo. En su página web se resaltan dos compromisos como los fundamentales para la construcción de una cultura ciudadana: servir a los demás y actuar a favor de la próxima generación.

¿Por qué debería motivarme vivir con valores?

“Si cada uno nos propusiéramos servir por un día, hacer sonreír a alguien, muchos de nuestros problemas desaperecerían”.

Vivir virtuosamente, es decir poniendo en práctica los valores, “es lo ideal para cualquier persona porque aprende a ser moderada, solidaria, buena ciudadana, se exige a sí misma, no es egoísta, es un hombre o una mujer ejemplar”, explica De Pérez.

De hecho eso caracterizaba a los grandes personajes de la historia. De Pérez destaca la templanza, la tolerancia, el respeto y la voluntad de Gandhi, quien apoyaba a las minorías provenientes de la India y consideradas de segunda categoría por los ingleses.

Pero esos eran los personajes de antes…

Cierto, de hecho pareciera que en cada generación los valores van escaseándose cada vez más. Adbeel Álvarez, ministro de Casa de Oración, mercadólogo y estudioso de la cultura occidental y sus valores, explica que “los valores se pierden en cada generación porque toda sociedad es cíclica, tiene un principio y una caída. Y el punto de destrucción de la sociedad se da cuando se pierden los valores”.

En la primera generación se cree como verdad absoluta lo que se ve. En la segunda generación se puede ser un seguidor pero no creer plenamente en las enseñanzas. En la tercera generación se considera que lo predicado es un mito, y en la cuarta generación la enseñanza se ha olvidado. Por ejemplo, para los apóstoles de Jesús, lo que se enseñó era lo verdadero, en la siguiente generación se consideraban ciertos los hechos pero creer en ellos era solo una opción, explica Álvarez. Por eso los valores se transmiten con el ejemplo.

Yo tengo valores en casa, pero afuera es una batalla

De acuerdo con Rita de Pérez, existen tres factores clave para conservar los valores en la sociedad:

1|. Romper con la influencia que hemos venido arrastrando:

Durante el siglo XX y la primera década del siglo XXI hemos aceptado creencias producto de la tecnología (todo es encender y apagar) y el psicoanálisis que hizo mucho daño a la sociedad porque realmente limitó a la persona a sus instintos y el ser humano es más que eso, tiene inteligencia. Los hombres y las mujeres empezaron a creerse el centro de las cosas, “yo hago y veo lo que me conviene”. Y luego vino un gran repunte de esas ideas nihilistas² en los años 60 con Woodstock, el amor libre y “puedo hacer lo que quiero”.  A la fecha hay países que agarran retardada la ola y hasta ahorita están saliendo de peace and love, la teoría de la liberación sexual que llevó a la desintegración de familias.

2. Los valores se enseñan en casa:

Los modales se aprenden en el hogar, no hay otro lugar donde se puedan copiar los valores. “Un niño aprende a decir mentiras si sus padres lo hacen, aun si en la escuela le dicen ‘no mienta’, pero si en casa ve lo contrario todos los días, crecerá pensando que eso es normal”, ejemplifica Álvarez.

3. Volver al estudio de la humanidad:

De Pérez señala que debido a los avances tecnológicos, en la actualidad las personas suelen interesarse más por el avance y la formación tecnológica que por la humanística. Incluso, quienes son padres de familia eligen un colegio por la tecnología, matemática o idioma que le van a enseñar a su hijo y no por su formación como ciudadano virtuoso. Es decir que existe menosprecio de la formación humanística, pero de ¿qué nos sirve un excelente médico si no es buena persona?, cuestiona.

 

“La palabra valor viene del latín “valere” que significa ser fuerte”.

 

Lo que yo hago no afecta a los demás

Esta es una de las grandes falacias en la actualidad, pues todo lo que hacemos en lo individual afecta de una u otra manera a otros. De hecho, “toda sociedad es como una persona, tiene espíritu, alma y cuerpo. El cuerpo está conformado por el entorno físico, la cultura es el alma (en lo que creemos, las tradiciones) y todo esto obedece  a lo espiritual. Mientras sigamos practicando hábitos malos como robar, estamos determinando el alma (una cultura de latrocinio), el cuerpo (una ciudad insegura) y las respectivas consecuencias espirituales”, explica Adbeel Álvarez.

Los antivalores más comunes que observamos hoy como el relativismo, el egoísmo, el materialismo, el consumismo y la mentira parecen sustituir a los auténticos valores que permitieron el desarrollo de las culturas de Europa y Estados Unidos, comenta  Álvarez, quien en sus presentaciones muestra el siguiente cuadro con valores distorsionados en la actualidad³:

ANTES AHORA
Excelencia Lo adecuado
Optimismo Pesimismo
Bien común Ventaja individual
Gratificación a largo plazo Gratificación instantánea
Dios cristiano Dios amorfo
Verdad Tolerancia
Confianza Escepticismo
Héroes Celebridades
Conocimiento Experiencia

 

 

 

 

 

 

 

“Mientras sigamos practicando hábitos malos como robar, estamos determinando el alma (una cultura de latrocinio), el cuerpo (una ciudad insegura) y las respectivas consecuencias espirituales”, Adbeel Álvarez.

Pero lo mío es hacer dinero, cuidar el cuerpo, ir a la iglesia… la mayoría del tiempo actúo bien

Si bien es cierto que para tener un patrimonio lícito, un cuerpazo de película o ser un fiel servidor religioso se necesita practicar valores como la disciplina, la constancia, el trabajo y la fe, entre otros, De Pérez explica la importancia de colocar los valores en la jerarquía adecuada para vivir con equilibrio. “Lo lógico es empezar por los valores espirituales, luego los familiares y después depende de los intereses de la persona: valores deportivos, económicos, ecológicos, etcétera”.

“Yo tuve un reto especial, el llamado de la música en un país donde no existe industria musical, ahí empezó la prueba de la fe”, Malín.

Te preguntarás ¿cuáles valores espirituales si yo no soy   religioso? De Pérez explica que aún quienes no practican una  religión necesitan de los valores espirituales como un referente para trascender. Y personas no religiosas como el escritor Fernando Grados¹ clasifica los valores religiosos como la alabanza, el amor a Dios, el apostalado, creer, la esperanza, la fe, el perdón y la piedad.

La directora de la Escuela de Valores explica que la necesidad de vivir con valores, manifiesta en diferentes culturas, viene de la misma ley natural que todas las personas tenemos impresa. “Es aquella que vamos a tener en la conciencia aunque no lo queramos reconocer, sabemos cuando estamos actuando correctamente o no, a no ser que padezcamos una enfermedad mental.  Hasta el niño pequeño sabe cuando hace mal y esconde la mano”.

Finalmente estamos en otros tiempos, ¿por qué puede ser tan satisfactorio ir contracorriente?

“Vivan sus vidas y no traten de imitar las de otros”, Jimmy Morales.

Álvarez advierte que las filosofías o ideologías son difundidas por medio de las artes y los medios de comunicación, para llevarlas a la cultura y permear a la sociedad. Si los personajes que nos entretienen y a los que seguimos son modelos de alores malos, esos hábitos son los que estamos llevando a la cultura y a la sociedad.

Existen tres tipos de personas, las que viven con valores, que son honorables y confiables pero pocas; las que se ufanan de practicar los antivalores, y las que viven una combinación de valores y antivalores, un día mienten, el domingo no y luego vuelven a mentir, esa es la mayoría. Los antivalores deben reemplazarse por los valores como cuando cambiamos un mal hábito por otro bueno.

La razón por la cual resulta más satisfactorio ser una persona con valores que jactarse de la “astucia” para ser un buen ladrón, corrupto, mentiroso o infiel, es que esto último solo puede darnos alegría y esa sensación es pasajera. “La persona está feliz porque nadie lo pescó y tiene millones de dólares en la bolsa por hacer algo ilícito, pero realmente hay un momento en que esa alegría se acaba.  Pero qué pasa cuando encuentras una billetera y tienes la oportunidad de devolverla a su dueño, te sienes satisfecho porque la felicidad va más allá de la alegría momentánea y el egoísmo personal; la felicidad te eleva a trascender, explica De Pérez.

Y si en el plano ponemos en juego los valores cristianos, hay muchas razones más para hacer el esfuerzo de vivir con valores. Ahora, ¿tienes más justificaciones para dejarte arrastrar por los antivalores o estás dispuesto a dar el primer paso hacia una vida íntegra?

 

“Debemos saber que las filosofías o ideologías son difundidas por medio de las artes y los medios de comunicación, para llevarlas a la cultura y permear a la sociedad”, Adbeel Álvarez.

 

Referencias:

¹ El tesoro de los Valores, Fernando Grados L., Corporación Editora Chirre, S.A.

² Nihilismo: negación de todo principio religioso, político y social.

³ Futurecast, Barna George, página 79.

 

Fuentes: Rita de Pérez, directora de la Escuela de Valores de la Universidad del Istmo, teléfono (502) 2429-1400. Adbeel Álvarez, ministro de Casa de Oración, mercadólogo y estudioso de la cultura occidental y sus valores; correo electrónico: adbeel.alvarez@casadeoracion.org.gt   Libro: El tesoro de los Valores, Fernando Grados L., Corporación Editora Chirre, S.A.  Página web consultada: www.yoasumo.org  Foto principal: globered.com  Fotos personajes: Alejandro Sandoval. Foto principal: Shutterstock.com

 

 

 

/ 278 Articles

Alejandra Cardona

Editora General de Atrévete

Leave a Comment

Your email address will never be published or shared and required fields are marked with an asterisk (*).

*

code