Que los viajes no acaben con el amor

Alejandra Cardona

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Séneca dijo, “Aquél que está en todas partes, no está en ningún lugar”. Qué verdad tan desafiante para aquellos de nosotros que viajamos a menudo.  Por eso te presentamos algunos consejos que te permitirán estar en contacto con tu familia, en especial tu esposa, aun cuando estés a kilómetros de distancia. 

Por Howard y Heidi Andruejol*

Tal vez por motivos de trabajo, te veas  obligado a ausentarte de tu familia por varios días. Esto me ha sucedido a mí, Howard, cuando he estado dictando conferencias en varias ciudades del continente. Todos fueron viajes importantes, necesarios, pero implicaron estar separado de mi familia durante veintisiete días.

¿Cómo podemos mantener una relación familiar saludable y equilibrada cuando nuestro trabajo es demandante? Estos consejos prácticas podrían ser útiles en tu próximo viaje:

  1. Mantén a toda costa comunicación diaria con tu familia. Toda relación se construye sobre la comunicación; cuando ésta es escasa o inexistente la relación sufre. Aprovecha cualquier medio y mantente en contacto todos los días. No escatimes el precio de las llamadas, del roaming, del servicio de Internet. Tu familia vale mucho más que eso. Cuéntales acerca de tu día, pregúntales acerca del suyo. Cada minuto es una inversión en la cuenta emocional de tu esposa y de tus hijos.
  2. Expresa tu cariño a través de todos los lenguajes del amor. Gary Chapman, autor de “Los cinco lenguajes del amor”, explica que podemos comunicar amor a través de palabras de afirmación, tiempo de calidad, regalos, actos de servicio, y contacto físico. Prepara antes de tu viaje tarjetas con palabras de ánimo y agradecimiento para dejar a tu familia, o pequeñas sorpresas escondidas que puedan buscar en ciertos días. Al regresar, ayuda a tu esposa y a tus hijos en sus actividades o invítalos a comer. Por supuesto, un regalito siempre es un detalle indispensable.
  3. Revisen juntos la agenda del viaje. De ser posible, permite que tu familia tenga opinión sobre tus salidas. Quizás puedas ajustar tus horarios de partida y llegada para estar en alguna actividad o ayudar en alguna responsabilidad familiar. Esto servirá también a la unidad, pues no se sentirá como un viaje tuyo sino de todos.
  4. Planifica algunos viajes en familia. Cuando sea oportuno, pídele a tu familia que te acompañe. En algunas ocasiones el tiempo, la distancia y los costos lo permitirán. Mientras tú atiendes los asuntos del trabajo, organiza algunas actividades para tu familia, como conocer la ciudad o visitar familiares. Durante las noches o tiempos libres, podrán compartir todos juntos.
  5. Al volver, toma tiempo libre y dedícalo a tu familia.  Si te es posible, agenda un día libre después de cada viaje, o al menos consagra unas horas después de tus salidas. Ese tiempo es un regalo para tu esposa e hijos, así que dedícalo a actividades en las que puedan conversar y divertirse juntos. Ellos merecen toda tu atención.

La vida es corta, y el tiempo nunca vuelve atrás. Aprovecha para minuto para cuidar y amar a tu esposa e hijos. Que la distancia no sea un obstáculo, sino una emocionante oportunidad de amarlos de manera creativa. ¡Buen viaje!

*Howard Andruejol, director del instituto Especialidades Juveniles Guatemala, www.especialidadesjuveniles.com

 

 

 

Foto principal: Technotip.org

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Alejandra Cardona

Editora General de Atrévete

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